Vainilla, aroma cálido para el invierno
Con la llegada del frío, los aromas cálidos como la canela, la vainilla o la almendra toman protagonismo. El té o las infusiones aromatizados con estos productos aportan una mayor calidez y apetecen más con el frío. Esta vez nos centraremos en la vainilla.
La vainilla es uno de los saborizantes más populares ya sea para postres como las natillas, los helados, el chocolate, el té y las infusiones, los licores o la mismisima Coca-Cola. Su característico y fragrante olor dulce y exótico por todos conocido es usado también en pefumes, cosmética y otros productos no comestibles.
La vainilla es el fruto inmaduro de una orquídea trepadora originaria de México. De hecho el nombre se lo pusieron los españoles derivado de la palabra vaina, cuando llegaron los españoles los aztecas tomaban ya el chocolate líquido con vainilla. estos a su vez habían aprendido su consumo del pueblo Totonaca. México fue hasta el siglo XIX el principal productor debido a la difícil polinización de la planta que solo realiza una especie de abejas mexicanas y algún colibrí mexicano. Todos los intentos de llevar la planta a otros lugares fuera de Centroamérica fracasaron hasta que se descubrió como fecundar la planta artificalmente mediante la mano del hombre. Hoy en día el principal productor es Madagascar seguido de la India junto con otras islas del Índico. La variedad Bourbon cultivada en la isla de Reunión y en el Índico es la más cotizada junto con la Totonaca de México.
La vaina se recoge en verde cuando es inodora y solo un proceso de curado especial permite obtener esa fragrancia. Todos estos cuidados, unido a la limitada producción, hacen que el precio de la vainilla auténtica sea muy elevado.
Se producen aromas sintéticos con un sabor similar con un coste mucho más reducido, pero no consiguen ofrecer ni la misma fragrancia ni el mismo sabor que el original dejando a menudo un regusto desagradable.
En los tés aromatizados a vainilla existen productos elaborados con trozos de vainilla auténtica como los que ofrecemos en nuestra tienda: té negro de vainilla, té rojo de vainilla y rooibos de vainilla, productos que solo tiene aroma a vainilla natural y otros que solo tienen aroma artificial. Claramente el precio es diferente pero no hace falta ser ningún experto para notar la diferencia. Curiosamente normalmente son los tés con aroma artificiales, muchas veces de mala calidad, los que más hueles y atraen por el olor pero al tomarlos su sabor no cumple con las expectativas.
La vainilla es uno de los saborizantes más populares ya sea para postres como las natillas, los helados, el chocolate, el té y las infusiones, los licores o la mismisima Coca-Cola. Su característico y fragrante olor dulce y exótico por todos conocido es usado también en pefumes, cosmética y otros productos no comestibles.
La vainilla es el fruto inmaduro de una orquídea trepadora originaria de México. De hecho el nombre se lo pusieron los españoles derivado de la palabra vaina, cuando llegaron los españoles los aztecas tomaban ya el chocolate líquido con vainilla. estos a su vez habían aprendido su consumo del pueblo Totonaca. México fue hasta el siglo XIX el principal productor debido a la difícil polinización de la planta que solo realiza una especie de abejas mexicanas y algún colibrí mexicano. Todos los intentos de llevar la planta a otros lugares fuera de Centroamérica fracasaron hasta que se descubrió como fecundar la planta artificalmente mediante la mano del hombre. Hoy en día el principal productor es Madagascar seguido de la India junto con otras islas del Índico. La variedad Bourbon cultivada en la isla de Reunión y en el Índico es la más cotizada junto con la Totonaca de México.
La vaina se recoge en verde cuando es inodora y solo un proceso de curado especial permite obtener esa fragrancia. Todos estos cuidados, unido a la limitada producción, hacen que el precio de la vainilla auténtica sea muy elevado.
Se producen aromas sintéticos con un sabor similar con un coste mucho más reducido, pero no consiguen ofrecer ni la misma fragrancia ni el mismo sabor que el original dejando a menudo un regusto desagradable.
En los tés aromatizados a vainilla existen productos elaborados con trozos de vainilla auténtica como los que ofrecemos en nuestra tienda: té negro de vainilla, té rojo de vainilla y rooibos de vainilla, productos que solo tiene aroma a vainilla natural y otros que solo tienen aroma artificial. Claramente el precio es diferente pero no hace falta ser ningún experto para notar la diferencia. Curiosamente normalmente son los tés con aroma artificiales, muchas veces de mala calidad, los que más hueles y atraen por el olor pero al tomarlos su sabor no cumple con las expectativas.
Etiquetas: té



1 Comentarios:
que hambre y sed
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